La tarde del 20 de agosto de 2006, el velero Ouzo salió de Bembridge, en la isla de Wight, rumbo a Dartmouth, con sus tres tripulantes de siempre. Iban a correr la regata de Dartmouth. De madrugada, seis millas al sur de la isla, se cruzó con el ferry Pride of Bilbao. El vigía del ferry no vio el velero hasta tenerlo muy cerca por la proa, y en el radar no había aparecido nunca. El oficial de guardia intentó una maniobra de última hora y creyó que lo había esquivado. Vio por la popa una luz roja y, quizá, una blanca, y siguió hacia Bilbao. Los cuerpos de los tres tripulantes aparecieron en el mar los dos días siguientes, con los chalecos inflados. Del barco nunca se encontró nada.
La investigación del MAIB, la autoridad británica de accidentes marítimos, concluyó que el ferry lo abordó o pasó tan cerca que la ola lo volcó. Buena parte de su informe trata de lo que pasó en el puente del ferry, pero el folleto que publicó para los navegantes de recreo habla de otra cosa: de las luces del propio velero. Y su primer consejo es que, de noche, los barcos pequeños no se ven con facilidad desde el puente de un buque. Este artículo va de lo contrario: de cómo leer las luces de los demás, y de cómo hacer que se vean las tuyas.
Las cuatro luces básicas y sus ángulos
Todo lo que dice el RIPA sobre luces se apoya en cinco definiciones de la regla 21, y conviene saberlas de memoria porque caen en casi todas las convocatorias:
Los números encajan: 112,5° de una luz de costado más 112,5° de la otra suman los 225° del tope, y lo que queda, 135°, es justo el arco de la luz de alcance. Por eso, desde cualquier dirección se ve siempre o una luz de costado o la de alcance, nunca las dos (salvo en el pequeño solape de los bordes).
En el examen: en el PER de Murcia de junio de 2026 preguntaban el arco de la luz de tope (225°, la c), y en el de Ibiza de septiembre de 2026, el de la luz de alcance (135°, también la c). En Mallorca, en marzo, la luz todo horizonte (360°, la a), y en Vigo, Ferrol y Ribeira, en septiembre, el color de la luz de remolque (amarilla, la b).
Primero, por dónde lo ves
Antes de preguntarte qué barco es, pregúntate qué parte de él estás viendo. Es lo que dicen sus luces de costado y de alcance:
- Solo la verde: le ves la banda de estribor. Va de tu izquierda a tu derecha, o se aleja.
- Solo la roja: le ves la banda de babor.
- La roja y la verde a la vez: viene de frente, hacia ti. Es la situación más peligrosa.
- Solo una blanca baja: le ves la popa, es su luz de alcance.
Con las luces de tope se afina. Un buque de propulsión mecánica de 50 metros o más lleva dos, y la de popa va más alta. Si ves las dos alineadas, una encima de la otra, viene derecho hacia ti. Si se separan, su proa apunta hacia el lado donde ves la más baja, que es la de proa.
Un velero navegando no lleva luz de tope. Si de noche ves la roja y la verde y nada más, es un velero que viene de proa. En el PER de Málaga de junio de 2026 lo preguntaban así: navegando a motor, ves por la proa las dos luces de costado de un buque y ninguna otra. La respuesta correcta es la c: somos nosotros quienes cedemos el paso, porque un buque de propulsión mecánica se aparta de un velero. En Mallorca, en junio, iban un paso más allá: una luz blanca y, más arriba, una roja sobre verde. Es un velero visto de popa (la a), con las dos luces opcionales en el tope del palo que permite la regla 25.
Después, a qué se dedica
Las luces todo horizonte en línea vertical son las que dicen qué está haciendo el barco y, por tanto, quién se aparta de quién. Las más preguntadas son estas:
Si cualquiera de ellos navega con arrancada, añade sus luces de costado y de alcance; si está parado, no. Ese detalle es el que distingue muchas respuestas. Fondeado, un barco enseña una blanca todo horizonte (dos si mide 50 metros o más), y varado, las de fondeo más dos rojas.
En el examen: el PER de Ibiza de septiembre de 2026 pedía las luces de un arrastrero de menos de 50 metros navegando (verde sobre blanca, la d). El de marzo, en Ibiza, qué barco lleva blanca sobre roja (el práctico, la a). En Mallorca, en junio, dos rojas con las luces de costado (sin gobierno con arrancada, la c), y roja, blanca y roja solas (maniobra restringida parado y sin arrancada, la c). La más larga fue la de Madrid, en junio: tres luces todo horizonte roja, blanca y roja, la verde de estribor y dos luces de tope. Es un buque tendiendo cable con arrancada, la d.
Las boyas: color, y luego ritmo
Con las boyas el orden es el mismo: primero el color de la luz y luego cómo destella.
- Roja o verde: marca lateral. En la región A, la de Europa, la roja queda a babor y la verde a estribor al entrar en puerto. Una roja o verde con grupos de dos destellos más uno, GpD(2+1), es una bifurcación: la roja indica que el canal principal sigue a estribor, y la verde, a babor.
- Amarilla: marca especial. No señala un peligro para la navegación sino una zona: baño, cables, ejercicios. Hay que mirar la carta.
- Blanca: es la que más hay que pensar, porque la llevan las cardinales, el peligro aislado y las aguas navegables.
Las cardinales se reconocen por los centelleos y siguen la esfera de un reloj. La norte centellea sin parar, la este hace tres centelleos (las tres en punto), la sur seis más un destello largo (las seis) y la oeste nueve (las nueve). El nombre de la marca es el lado por donde hay que pasarla: una cardinal sur se deja al sur, porque el peligro está al norte. El peligro aislado da grupos de dos destellos, GpD(2), y está encima de un bajo pequeño con agua navegable alrededor. La de aguas navegables es isofase, de ocultaciones, de un destello largo cada diez segundos o la letra A en Morse.
En el examen: en Vigo, Ferrol y Ribeira, en septiembre de 2026, preguntaban el ritmo de una cardinal este (tres centelleos, la b) y qué marca da GpD(2) blanca (peligro aislado, la d). En Ribeira, en julio, una luz blanca con seis centelleos rápidos y un destello largo cada diez segundos: hay que pasarla por el sur, la c. En Ribeira, en mayo, una bifurcación roja GpD(2+1) (canal principal a estribor, la b). Y en Ibiza, en septiembre, una de situación real: navegando de noche hacia el norte o el sur por el Freu, entre Mallorca y la Dragonera, ves una luz blanca con nueve centelleos cada quince segundos. Es una cardinal oeste: se pasa por su oeste, así que hay que dejarla al este de nuestra trayectoria, la b.
Lo que no pregunta el examen: que te vean
Saber leer las luces de los demás es la mitad. La otra mitad es que se vean las tuyas, y ahí el folleto del MAIB sobre el Ouzo es muy concreto. Las lentes de plástico de faroles como el suyo se cuartean con los años y pierden mucha eficacia. Las bombillas se pueden cambiar sin darse cuenta por otras de menos potencia, y las de repuesto traen a menudo el filamento dañado, con fallos intermitentes. Y si el velero escora más de 5°, la intensidad horizontal de sus luces puede bajar. Su conclusión: hay que hacer todo lo posible para que las luces funcionen de verdad y conocer bien cómo son.
El resto de sus consejos también sirve aquí. Los tripulantes del Ouzo llevaban a mano una linterna potente para una emergencia así, pero seguramente no se dieron cuenta del peligro hasta que fue tarde. Por eso el MAIB pide no dudar en llamar la atención de los buques «por cualquier medio disponible». Por ejemplo, alumbrando las velas con la linterna, llamando por el VHF o con una bengala blanca. Pide también llevar el mejor reflector de radar que uno pueda pagar, porque el de un barco pequeño se pierde fácilmente entre los ecos de las olas. Y antes de cada salida nocturna, una vuelta por fuera del barco con todo encendido no lleva ni dos minutos.
Para practicarlo, en el bolsillo
Para repasar todo esto hemos hecho Luces y balizas, una app que ya está en el App Store y en Google Play. Tiene dos modos. En «¿Qué barco es?» marcas lo que ves (la columna de luces de arriba abajo, el costado y si hay luces a los lados del palo) y te dice qué barco puede ser, desde dónde lo estás viendo y quién tiene que maniobrar, con sus marcas de día. En «¿Qué boya o faro es?» eliges el color y el tope, o escribes la característica tal como sale en la carta, por ejemplo GpD(2+1) R 10s, y te enseña la marca con el destello animado. Además tiene un cronómetro: mantienes el dedo en la pantalla mientras la luz está encendida y la app calcula el ritmo y el periodo.
Funciona sin conexión y tiene un modo noche en rojo para no perder la visión nocturna en la bañera. Cuesta 1,99 € en un único pago, sin suscripción ni anuncios. Si prefieres practicar en el ordenador, tienes el test de luces del RIPA, los temas de RIPA y de balizamiento del temario y el simulador ECDIS, donde aprendes a calcular si otro barco va a cruzarse contigo.
Practica en el simulador de carta náutica
Preparar el PER o el PY tiene que parecerse lo máximo posible a lo que ocurrirá en el examen real. La misma carta. Los mismos ejercicios. Corrección automática. Y para el CY, temario, exámenes reales y simulador de sextante.
No para memorizar. Para entender.
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