Tema 9 — La virada
Virar consiste en cambiar de rumbo de forma que el viento pase a recibirse por la banda contraria. Puede hacerse de dos formas.
Virar por avante
La proa pasa por la dirección del viento durante la maniobra. Antes de iniciarla, conviene ceñir todo lo posible y asegurarse de llevar suficiente arrancada, ya que el viento frenará el barco durante el giro. El patrón avisa a la tripulación («preparados para virar» y, cuando todos estén listos, «viramos»), comprobando que el nuevo rumbo está libre a barlovento.
Secuencia de una virada por avante
- Cuando la proa pasa el eje del viento y el barco empieza a caer hacia la otra amura, la botavara cambia de banda: hay que vigilar un posible golpe.
- En ese instante se larga la escota de la vela de proa que trabajaba y se caza por la banda contraria (y, si hay burdas, se larga la de un costado mientras se caza la del otro).
- Si el nuevo rumbo es de ceñida, conviene dejar la vela de proa un punto sin cazar del todo hasta que el barco recupere arrancada.
- En cuanto a la mayor, si se navega dando bordadas de ceñida no suele ser necesario tocar su escota, solo dejar correr el carro a su posición.
Virar por redondo (trasluchada)
En este caso es la popa la que pasa por la dirección del viento. Con viento flojo no tiene mayor complicación, pero con viento fuerte es una maniobra crítica: siempre hay que vigilar el radio de acción de la botavara.
- El patrón avisa a la tripulación y comienza a arribar muy lentamente.
- Se caza la mayor para evitar que el viento la haga pasar de banda con un golpe brusco.
- Cuando el viento esté justo en la popa y la mayor casi cazada al centro, se ayuda a pasar la botavara y de inmediato se larga de nuevo la escota, con el timón contrarrestando la tendencia del barco a irse de orzada.
- El resto de la tripulación larga la escota de la vela de proa por la banda que deja de portar y caza ligeramente la otra, ya que se sigue navegando en popa.