Tema 8 — Emergencias en la Mar · 8.2 — Varada involuntaria

8.2 — Varada involuntaria

Causas más frecuentes

Encallar de forma involuntaria en un bajo o en el fondo suele tener un origen común: el fallo humano. Un error de posición, una mala enfilación, un ancla que garrea sin vigilancia, un mal cálculo de la sonda o de la corriente, un fallo de propulsión o de gobierno, o confiar solo en la carta electrónica sin contrastarla con la vista, son las causas más habituales.

Primeros pasos al varar

Lo primero, siempre, es parar el motor —para no dañar la hélice ni el eje— y comprobar el estado de la tripulación antes de intentar nada más.

  1. Identificar el tipo de fondo: en fondo duro (roca, cantos) el golpe es seco y la parada violenta, con más daños probables; en fondo blando (arena, fango) no hay golpe ni ruido y la parada es progresiva, con menos daños.
  2. Cuantificar los daños, buscando vías de agua sobre todo en la zona de impacto y en elementos como la unión de la orza con la quilla.
  3. Evaluar la situación: estado de la mar y, sobre todo, si la marea está subiendo o bajando.
La marea lo cambia todo

Con marea creciente, calcular cuándo será la próxima pleamar y esperar preparado: a menudo basta con que suba el nivel del agua para desencallar solo. Con marea menguante, la situación empeora con el tiempo — calcular cuánto va a bajar la sonda todavía y preparar puntales para mantener la estabilidad del barco mientras se mantiene varado.

Intentar zafar el barco

Antes de maniobrar, hay que estar seguro de que no se van a producir más daños —por ejemplo, dar atrás sobre unas rocas puede abrir una nueva vía de agua y hacer perder el apoyo que sostiene el barco—. Si la varada es reciente y en fondo blando, se puede dar marcha atrás suave hasta aguas libres. Si el barco llevaba arrancada, puede haber quedado enterrado en la arena: entonces conviene cambiar el calado trasladando peso a la banda de mayor calado y, en veleros, tirar desde una driza en dirección perpendicular al palo con ayuda externa.

Otra técnica habitual es tender un anclote de zafar (o el ancla principal) hacia aguas más profundas con el auxiliar o a nado, y virar de él con el molinete o un winche para tirar del barco hacia aguas libres, ayudándose del motor. Forzar el motor de forma insistente sin resultado solo arriesga a dañar la transmisión y remover más sedimento bajo el casco, empeorando el agarre.

Técnica del anclote de zafar para desencallar un barco varado

Anclote de zafar tendido hacia aguas profundas para tirar del barco

Cuándo pedir ayuda

Si los daños son insalvables o si tras un primer intento razonable el barco no se mueve, lo prudente es solicitar asistencia por VHF (canal 16) a Salvamento Marítimo o a un remolcador —con un MAYDAY si el barco está en peligro real— en vez de insistir y agravar la situación. Una vez a flote, revisar siempre el casco y la sentina antes de continuar la navegación.

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